Plaza de Ramales       

A la entrada del Madrid de Los Austrias, encontramos esta recoleta y pequeña plaza, muy próxima al Palacio Real, y que debe su nombre a un lugar de la provincia de Santander, famoso por las batallas que se libraron en sus cercanías, en Marzo de 1839, entre las tropas de D. Carlos y las que mandaba el General Esparteros.

Bien es cierto que esta plaza, en esa época tenía escasos veinte años de existencia ya que apareció sobre el callejero madrileño como consecuencia de la demolición de un convento, en virtud de la orden que dio el hermano de Napoleón, a la sazón, Rey de España, bajo el nombre de José I Bonaparte.

Este monarca bautizado por los castizos madrileños con el apelativo de "PEPE BOTELLA", por su afición al vino, también recibió el de "PEPE PLAZUELAS" a consecuencia de las órdenes que dió para demoler diferentes conventos e iglesias con el fin de obtener suelo libre para urbanizar el céntrico Madrid de los Austrias tan falto de espacios abiertos populares, apareciendo un buen número de dichas plazas.

 

 

 

 

 

Como en épocas anteriores existía la costumbre de realizar enterramientos de personajes célebres en las críptas de las iglesias y conventos, se albergó la sospecha de que en ese lugar fueron depositados los restos del insigne pintor de Cámara de Felipe IV, Diego Rodríguez de Silva y Velázquez, nacido en Sevilla en 1599 donde destacó por la energía con que pinta la concreción de las cosas. En 1623 se traslada a Madrid donde llega a ser uno de los mejores pintores de la época.

En esta misma plaza hay una casona de panzudos balcones, donde vivió y murió Núñez de Arce y a sus pies , no hace muchos años, se comenzó a construir un aparcamiento para automóviles, apareciendo en las excavaciones restos de huesos humanos, que motivaron el estudio realizado por arqueólogos madrileños intentando confirmar la sospecha de que fuesen los del insigne Velázquez. Buscaron la tumba de dicho pintor, perdida, como tantas otras, entre ellas la de Cervantes. No la encontraron, pero en el centro de la plaza se construyó un jardincillo y en él una losa de mármol en la que se lee:" Don Diego de Velázquez.

Queda para la imaginación y la nostalgia, la duda un tanto razonable, de si los restos que se encontraron corresponden a los del insigne pintor.

                                                                Autor

                                                               Victorino García

 

 

GALERÍA            INICIO